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TARTAMUDEZ INFANTIL: COMPRENDER E INTERVENIR

Niña de 4 años y 5 meses, empezó a hablar muy temprano (sobre los 16 meses), siempre muy bien. Pues a principios de verano empezó a tartamudear muy poco, de echo no le dimos ni importancia, solo con el "que" y en situaciones de ansiedad. Lo peor llegó hace un mes, de repente, de un día para otro empezó a hacerlo en cualquier situación, con todos los "ques", incluso después del episodio que-que-que-que... se queda como sin voz y empieza hablando en voz baja. La llevamos a dos pediatras, ambos coinciden en que es algo temporal, y está siendo llevada a una logopeda. La primera sesión fue a finales de agosto y estuvo 1-2 semanas muy bien, ya no lo hacía, pero tras la tercera sesión la semana pasada volvió atrás, vuelve a hacerlo y esta vez se le nota a la niña que lo pasa mal, sobre todo en dos situaciones que la verdad nos dejaron muy preocupadas:  -Una noche tras intentar decirnos algo no lo consiguió, y empezó a darse golpecitos en la cabeza diciendo: oish, voz sale!!!  - Hoy por la mañana, al levantarse, intentó contarme algo y, otra vez, no lo logró. Se me abrazó y se puso a llorar.  Tras todo esto, una se pone a googlear, y claro ves mil cosas... que si es normal, que si es preocupante, que si necesita logopeda... y ahora leo que es contraproducente llevarla al logopeda porque la hace consciente de su problema y esto ayudaría a cronificar la tartamudez, ¿es esto cierto? ¿mejor dejarla?  Nosotros la escuchamos, no la corregimos, cantamos, leemos cuentos...  Cabe decir también que la niña convive con un sobrino de 17 meses, el pediatra y su profesora atribuyen este episodio a su responsabilidad con el niño, que se siente responsable de su cuidado.

Querida “mamá”:

Antes de nada desearía hacerte llegar todo mi apoyo y comprensión.

Déjame que te diga que cada paso que me describes forma parte del habitual devenir de la familia de un niño que comienza con sus primeras disfluencias;  tanto en lo que se refiere al propio proceso del habla, como por la confusión generada por  los especialistas. Pero vayamos por pasos.

Lo primero de todo, quisiera decirte que llevar a tu hija al logopeda, así como entender y normalizar la situación en casa ayudará a mejorar el proceso. Negarlo o esconderlo sólo lo complicará más. Los consejos del logopeda  sobre como interactuar con ella, como dialogar, que hacer o no hacer, y algunas cuestiones más técnicas sobre la forma de hablar en casa, ayudarán desde las primeras semanas1.

El hecho de “atascarse” siempre en la palabra “que” podría atender a un proceso habitual en los niños que tartamudean: las sustituciones2. Con éstas los niños retardan o evitan las disfluencias, pues ellos pueden sentir cerca de  medio segundo antes que van a tartamudear, tiempo suficiente para buscar una estrategia compensatoria. En el caso de los niños suele ser el uso de una misma palabra o muletilla, en este caso “que”. Y como además, los niños lo hacen al inicio de la fonación, es decir, de la frase, nos pueden llegar a pasar desapercibidas, pues suelen ser monosílabos del tipo: “que, pues, pero…” Aunque, podemos observar también, que con el tiempo terminan tartamudeando incluso la propia muletilla.

Por otro lado me gustaría también explicarte que estos procesos son variables3, muy variables. Las personas adultas que tartamudean, y los niños también, no lo hacen siempre, ni tampoco en igualdad de condiciones. Por eso es normal que hoy tartamudee y mañana ya no, o bien que ahora  lo haga con más   intensidad  que hace unas horas. Esto, con frecuencia, confunde a la gente, pues entienden que la tartamudez debe estar siempre presente y, de no ser  así,  se tratará de una cuestión nerviosa.  

Si bien es cierto, que aun dentro de esta “variabilidad” es posible observar en la clínica a  los niños que comienzan a tartamudear presentando ciertos “patrones”. Por ejemplo,  observamos que muchos de ellos presentan ciclos muy rápidos de remisión o de crisis, (a diferencia de la tartamudez adulta), siendo estos ciclos de aproximadamente 7 o 15 días de duración. De ahí que tu hija no lo haga durante dos semanas, y de pronto, vuela a tartamudear.

En cuanto a la información contradictoria que recibes, sobre como actuar o si hacer tratamiento o no, déjame explicarte con calma. Seguramente se deba al hecho de que, actualmente, el proceder ante la  tartamudez está cambiando radicalmente. Antes se actuaba de manera completamente diferente a la actual. Hace años se consideraba que la tartamudez era un problema psicológico, probablemente causado por la presión del  entorno, de ahí el hecho de que no se actuara, no se hablara con el niño, etc. Existía la “creencia”de que los niños se hacían “tartamudos” cuando se les comenzaba a tratar como tal4 y,  por tanto, “se hacían conscientes”.

Hoy sabemos que no es así. Algunos niños manifiestan conciencia de su dificultad al hablar desde sus primeras disfluencias5, seguramente aquellos en que las disfluencias son por motivos motrices  y no léxicos, es decir, no están ganando tiempo para encontrar la palabra, sino que sus músculos no responden adecuadamente. Es totalmente involuntario.  De ahí que tu niña llore, se golpee o use muletillas.  Por eso es de vital  importancia  trabajar tempranamente con ellos.  Pero, desgraciadamente,  aquellas teorías todavia permancen muy presentes en la sociedad y en algunas especialidades en las que la tartamudez no es  objeto directo de atención y por tanto, no se realizan actualizaciones frecuentes. De ahí la importancia de difundir y actualizar sobre tartamudez.

Espero haber aclarado tus dudas y contradicciones. Continúa con tu logopeda, colabora en todo lo que éste te solicite. Apoya a tu hija, y si continua tartamudeando, haz entender a los demás que ella sólo necesita un poco más de tiempo para hablar.

 

Para el Colegio de logopedas de la Comunitat Valenciana:

Dña. Raquel Escobar Díaz, Logopeda Colegiada nº 15/0338 especialista en tartamudez. Jefe del servicio de Logopedia del Centro Médico El Castro y Coordinadora del área de logopedia de ADAH SLP

Raquel Escobar
Raquel Escobar

 

 

 

 

 

 

 

Referencias del artículo:

(1) C. Oliveira et All (2010) Orientação familiar e seus efeitos na gagueira infantile. Revista da Sociedade Brasileira de Fonoaudiología. 2010;15(1)115-124

(2) B. Guitar, (2013) Stuttering: An integrated approach to its nature and treatment. Lippincott Williams & Wilkins

(3) J. S. Yaruss (1997) Clinical implications of situational variability in preschool children who stutter. Journal of Fluency Disorders, volue 22, Issue 3, 1997, Pg.187-203.

(4) M. Johnson w. et all, (1959) The onset of stuttering. Minneapolis: University of Minesota Press.

(5) R. Escobar y M. Pérez Pereira (2016) Estudio de la conciencia de tartamudez y comportamientos secundarios en niños de 2 a 6 años. Poster presentado en el XXX Congreso Internancional AELFA-IF /CLPV, 1 de julio 2016.

 

Bibliografía complementaria:

Alfonso Salgado Ruiz. (2009). Prevención de la tartamudez desde el campo médico. Apuntes para una guía para pediatras. Boletín de A.E.L.F.A. Abril, 15 - 22. . 

Alm, P. A. (2004). Stuttering and the basal ganglia circuits: a critical review of possible relations. Journal of communication disorders, 37(4), 325-369.

Alm, P. A. (2006). Stuttering and sensory gating: A study of acoustic startle prepulse inhibition. Brain and language, 97(3), 317-321.

Chang et All. (2008) Brain Anatomy Differences in Childhood Stuttering. NeuroImage Volume 39, Issue 3, 1 February 2008, Pages 1333–1344.

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Kell, C. A., Neumann, K., von Kriegstein, K., Posenenske, C., von Gudenberg, A. W., Euler, H., & Giraud, A. L. (2009). How the brain repairs stutteringBrain, awp185.

Leal, Junqueira Bohnen y Escobar. (2015) Nuevos Desafíos en el Tratamiento de la Tartamudez. Logopedia.mail, 70.

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Morejón, A. R. (2000). Intervención temprana en tartamudez: criterios para tomar decisiones. Revista de Logopedia, Foniatría y Audiología, 20(3), 136-150.

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www.asha.org: Diferencias entre disfluencias típicas y tartamudez: (American Speech-Language Hearing Association). Información adaptada de Coleman 2010. Enlace externo: http://www.asha.org/Practice-Portal/Clinical-Topics/Childhood-Fluency-Disorders/Characteristics-of-Typical-Disfluency-and-Stuttering/

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