ESPERANDO EN EL MUELLE

ESTIMULAR LA COMPRENSIÓN EN PACIENTES CON AFASIA

Nuestro padre tuvo un ictus hace tres meses. Ahora ya está en casa y acudimos a un centro de rehabilitación. No le han quedado secuelas de movimiento pero sí en el lenguaje. Nos han recomendado que le estimulemos para que hable y que hagamos ejercicios de comprensión del tipo señalar un objeto de entre varios posibles. No sabemos hasta qué punto nos comprende del todo. A veces sospechamos que muchas cosas no las entiende.

Su padre presenta un trastorno del lenguaje que denominamos afasia. Casi siempre se produce por lesiones en áreas de los lóbulos frontal y temporal del hemisferio izquierdo del cerebro, en personas que hasta ese momento tenían plenas facultades para el lenguaje. Hay varios tipos de cuadros afásicos y cada paciente presenta una combinación de dificultades para comprender y expresar en diferentes grados de severidad. Muchos pacientes con afasia presentan otros problemas asociados que afectan a la memoria, a los movimientos, al reconocimiento, al cálculo y a otras facultades mentales.

Casi todos las personas con afasia tienen problemas de comprensión. A veces ese es el mayor factor limitante y otras veces sólo se manifiestan en las preguntas más exigentes de los test.

Su padre está ahora en un momento crucial del proceso de rehabilitación. Le recomiendo que intensifique la rehabilitación todo lo que puedan sin producir fatiga o rechazo. Existen suficientes pruebas para asegurar que los tratamientos eficaces son únicamente los intensivos (1) de cuatro sesiones semanales como mínimo. Se recomiendan ocho sesiones, para lo que es necesario implicar a la familia. En la recuperación de la afasia se suman los efectos biológicos de reparación cerebral con los efectos de la estimulación por rehabilitación programada.

La familia puede participar (2) pero debe ser asesorada técnicamente, sobre todo si se le encomienda hacer ejercicios de rehabilitación. No deben confundir el término estimulación con la idea de animar a hablar: su padre hablaría si pudiera y  de hecho, sospecho que él es el primer interesado en hacerlo. Si no lo hace es porque no puede. Estimular significa proporcionar estímulo, no significa animar. Si queremos estimular la comprensión tenemos que proporcionar estímulos que favorezcan la comprensión y tenemos que olvidarnos de las tareas que la evalúan. No se trata de repetir una y mil veces las tareas de los test, que han sido diseñadas para evaluar pero no tienen por qué ser eficaces para mejorar la comprensión. Someter a la tortura de tomar la decisión ante la imagen adecuada de señalar cosas como “la mujer rubia con gafas” y repetirlo hasta el infinito, no es en sí mismo un método de estimulación.

Imagino que habrán podido comprobar que la comprensión lingüística de su padre mejora cuando el contexto le permite saber de qué se habla y cuando lo que se dice tiene una conexión real con la vida de los que intervienen en la conversación. Estimular la comprensión significa proporcionar estímulos adecuados y hacerlo de la forma adecuada para que el paciente mejore las capacidades de comprensión verbal. No se trata de saber si su padre comprende o no comprende. Eso ya lo sabemos. Se trata de conseguir que mejore la comprensión.

Las actividades específicas para mejorar la comprensión verbal se basan en:

-Mecanismos de anticipación (la persona sabe qué vamos a decir, sabe de qué hablamos. Por ejemplo: porque le mostramos un florero con un ramos de flores).

-Actividades de escucha focalizada y repetida, prestando atención cuando le hablamos sobre el referente, en contexto cerrado o semi abierto (es el florero de tu hija, las flores son naturales, tu hija ha traído, las flores son de su jardín, esas flores huelen bien, esas flores no se comen, no hemos comprado las flores; son flores no son frutas… ).

-Actividades de identificación de palabras o frases proporcionando todas la ayuda posible inicialmente, impidiendo el error en la respuesta y retirándola progresivamente. Inicialmente le pedimos que señale las flores en un contexto cerrado (solo están las flores) y después se lo pedimos otra vez en un contexto semi abierto (flores y libros) pero le advertimos con la mirada o con gestos que le vamos a pedir que señale las flores o los libros. No queremos evaluarlo, le proporcionamos un estímulo verbal una y mil veces para favorecer la reconexión entre el significado (el objeto, la realidad a la que nos referimos) y el significante (la palabra o las frases). En la medida de lo posible retiramos las pistas contextuales (miradas, gestos, anticipación) y abrimos los contextos.

La metodología que le he descrito fue postulada hace mucho tiempo por una logopeda americana llamada Hildred Schuell (3) y hay muchas pruebas de los efectos que tiene cuando se aplica a los pacientes indicados. Estimular significa proporcionar estímulos adecuados que favorecen la recuperación de las funciones. Si se produce esa recuperación los pacientes hablan. Es mas, están encantados de hacerlo.

Las tareas que aplicamos en la rehabilitación son tareas que proporcionan ayudas, no que confrontan una y otra vez con el fracaso, la ambigüedad y el riesgo. El paciente recibe estímulos sensoriales (en este caso auditivos y verbales) adecuados, intensivos, seguros, que no crean ansiedad ni dudas. Los recibe una y otra vez con variaciones y matices. El logopeda administra un sistema de ayudas que va de la máxima garantía de éxito (no es posible fallar) hasta situaciones más parecidas a la vida real. Esa estimulación es la que ayuda a reorganizar las funciones neuronales y mejora la simple exposición al ambiente, donde el lenguaje y la comunicación suelen darse a velocidad excesiva, en contextos ambiguos y caóticos para una persona con daño cerebral.

 

Para el Colegio Oficial de Logopedas de la Comunitat Valenciana:

Dr. José Francisco Cervera Mérida, logopeda, Colegiado nº 46121, director de la Clínica Universitaria de Logopedia de la Universidad Católica de Valencia

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Puede encontrar más información técnica sobre esto en los siguientes textos:

Servicio de Daño Cerebral del Hospital Aita Menni. Guía para el manejo de la afasia. España; 2014. Url: http://xn--daocerebral-2db.es/wp-content/uploads/2014/01/gu%C3%8Da-para-el-manejo-de-la-afasia.pdf (último acceso 29 agosto 2014).

Navarro pérez, MªDolores, Martínez campos, Belén, Ferri campos, Joan. Daño cerebral adquirido guía práctica para familiares. Valencia: Fundación Instituto Valenciano de Neurorrehabilitación Hospitales NISA, Servicio de Daño Cerebral; 2007.

 

Referencias en el texto:

(1) Greener, J., Enderby, P., Whurr, R., & Grant, A. (1998). Treatment for aphasia following stroke: evidence for effectiveness. International Journal of Language & Communication Disorders33(S1), 158-161.

(2) Royal College of Speech & Language Therapists; Department of Health (UK); National Institute for Clinical Excellence (NICE) Royal College of Speech and Language Therapists Clinical Guidelines: 5.12 AphasiaTaylor-Goh, S., ed. (2005). RCSLT Clinical Guidelines. Bicester, Speechmark Publishing Ltd. 

(3) Coello, C.A., Sinotte, M.P. & Duffy, J.R. (2008). Schuell’s Stimulation Aproach to Rehabilitation. In Chapey, R. (Ed.) (2008). Language Intervention Strategies in Aphasia and Related Neurogenic Communication Disorders (Fifth.). Lippincott Williams & Wilkins

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