Personas jóvenes en una calle empedrada con las bicicletas

¿FAVORECE O NO AL ÉXITO DE LA ORTODONCIA QUE MI HIJO ACUDA AL LOGOPEDA?

Mi hijo ha llevado aparato dental y al retirárselo los dientes han  vuelto a estropearse. El odontólogo nos indica que hay que colocárselo por segunda vez. Su primo tuvo el mismo problema y optaron por llevarlo antes al logopeda, pero mi odontólogo dice que no cambiaría el resultado final y que no es necesario. ¿En qué casos sí es adecuado y en cuáles no influye para el éxito de la ortodoncia?

Es cierto que en algunos pacientes que han seguido y finalizado un tratamiento de ortodoncia, los dientes se desplazan de su posicionamiento óptimo, volviendo a posiciones iniciales o previas al tratamiento, es lo que se conoce con el nombre de recidiva. Las recidivas son un problema y una preocupación para los odontólogos e invierten esfuerzos importantes para que los tratamientos tengan la máxima estabilidad.

Cuando los dientes no articulan, encajan o engranan correctamente, a ello se le denomina maloclusión (1). Las causas de maloclusión se pueden agrupar en: dentarias, esqueléticas, funcionales o mixtas, y los logopedas intervenimos en aquellos casos que presentan las dos últimas causas, las cuáles se dan en la mayoría de los pacientes.

Muchas maloclusiones están relacionadas con alteraciones en la respiración, masticación y deglución (foto1), existiendo además malos hábitos como la succión digital, el mordisqueo labial, la onicofagia, etc. que alteran la posición normal de los dientes (2). En estos casos, es inviable la corrección de la posición dental sin corregir o eliminar disfunciones y malos hábitos, y viceversa. Por otro lado, en muchos casos en los que la causa de la maloclusión es de origen genético también se producen alteraciones funcionales. Por ejemplo, en las llamadas protusiones mandibulares o Clase III de Angle (foto 2), la mandíbula tiene un mayor tamaño que el maxilar superior y ello tiene un fuerte componente genético. Sin embargo, la lengua tiene una clara tendencia a ocupar espacios y algunos pacientes con Clase III, apoyan la lengua, tanto en reposo como en deglución, en la arcada dentaria inferior o de forma interincisiva, provocando un desplazamiento de los dientes y contribuyendo al crecimiento mandibular.

La intervención del logopeda será necesaria siempre que se detecten alteraciones funcionales  y/o malos hábitos, es por ello que la colaboración entre el ortodoncista y el logopeda va a ser necesaria en la mayoría de los casos.

La Terapia Miofuncional es la disciplina que se encarga de valorar y corregir las disfunciones orofaciales que pueden interferir tanto en la producción del habla como sobre la estructura de los dientes, la mandíbula y la musculatura orofacial. Por tanto, el logopeda que intervenga con este tipo de pacientes deberá estar formado en Terapia Miofuncional.

En los últimos años la formación y especialización del logopeda ha ido en aumento, teniendo en cuento el número de cursos, másteres, trabajos de fin de grado y de fin de máster, así como la producción de artículos especializados centrados en esta especiliadad.  Por otro lado la interralación entre la ortodoncia y la logopedia no es nueva (3), y el interés por los odontólogos en la terapia miofuncional también es creciente, prueba de ello es el aumento del número de logopedas que colaboramos con ortodocistas y el aumento del número de talleres, cursos y conferencias destinados a ortodoncistas centrados en la Terapia Miofuncional.   

Es muy posible que el hijo de la persona que nos realiza la pregunta tenga algún componente disfuncional que esté afectando a su oclusión dental. Mi consejo es que lleve a su hijo a un logopeda especialista en Terapia Miofuncional y que le realice una exploración. Si detecta  alteraciones miofuncionales que su ortodoncista no es capaz de ver ni admitir, sinceramente, cambie de ortodoncista.

 

Para el Colegio Oficial de Logopedas de la Comunitat Valenciana:

Dr. Vicent Rosell Clari, Dr en Psicología y Logopeda,  Colegiado número 46164. Universitat de València.

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Referencias en el texto:

 (1) BORRÁS, S., & ROSELL, V. (2005). Guía para la reeducación de la deglución atípica y trastornos asociados. Valencia: Nau llibres.

(2) AGUILAR, M., VILLAIZÁ, C., & NIETO, I. (2009). Frecuencia de hábitos orales, factor etiológico de maloclusiones en población escolar. Revista Latinoamericana de Ortodoncia y Odontopediatria Ortodoncia.

(3)  SEGOVIA, M. L. (1988). Interrelaciones entre la estomatología y la fonoaudiología. Buenos Aires: Panamericana.

 Foto 1. Deglución disfuncional o atípica.    

degdis1                   

Foto 2. Clase III.

degat2

 

Puede encontrar más información técnica sobre esto en los siguientes textos:

BORRÁS, S., & ROSELL, V. (2005). Guía para la reeducación de la deglución atípica y trastornos asociados. Valencia: Nau llibres.

 GONZÁLEZ, M. F., GUIDA, G., HERRERA, D., & QUIRÓS, O. (2012). Maloclusiones asociadas a: Hábito de succión digital, hábito de deglución infantil o atípica, hábito de respiración bucal, hábito de succión labial y hábito de postura. Revisión bibliográfica. Revista Latinoamericana de Ortodoncia y Odontopediatría.

 ZAMBRANA, N. y DALVA, L. (1.998). Logopedia y ortopedia maxilar en la rehabilitación orofacial. Barcelona: Masson.

 

 

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