Dos niños saltando desde un banco

HIPERVERBALIDAD EN EL SÍNDROME DE WILLIAMS

Mi primo tiene el Síndrome de Williams, considerada como una de las enfermedades raras. Es un chico muy simpático y se lleva bien con todo el mundo. Lo que me preocupa es que habla mucho, sobre todo sobre los temas que más le interesan, pero cuando yo hablo con él veo que tiene dificultades para seguir lo que le digo. ¿Cómo es posible que hablando tanto parezca comprenderme tan poco?

El síndrome de Williams (SW) es una enfermedad del neurodesarrollo provocada por una microdeleción genética en el cromosoma 7, que cursa con discapacidad intelectual.

Una característica propia de población es su hipersociabilidad. Son extrovertidos y amigables, excesivamente sociables y siempre deseosos de agradar a los demás. Esta sociabilidad constituye, sin embargo, una limitación, pues tienden a mostrar empatía y establecer interacciones sociales con personas desconocidas. La hipersociabilidad en este síndrome se vincula directamente con la hiperverbalidad que les caracteriza, aunque algunos estudios consideran que esa “incontinencia verbal” indiscriminada puede obedecer a un trastorno de ansiedad.

Las personas con SW suelen obsesionarse con un tema (un cantante, máquinas cementeras, trenes, mapas, etc.) en el que perseveran, presentan argumentos fijos y reiterativos, del que hablan constantemente en cuanto pueden. Por lo general, los intereses de este grupo poblacional son muy restringidos.

La mayoría de las personas con SW presentan dificultades de carácter pragmático, es decir, tienen problemas en usar y comprender el lenguaje en situaciones de interacción comunicativa. La forma en que ellos transmiten los contenidos, condicionan su adecuada comprensión por parte del interlocutor, dado que su discurso, fuera del tema que les interesa obsesivamente, suele ser incoherente, mal estructurado y poco relevante. La verborrea que les caracteriza les impide aplicar mecanismos de control que permitan mantener un hilo conductor conversacional, mantener el tema y respetar los turnos de habla. Los afectados por el SW tienen muy buenas habilidades sociales y la capacidad para producir enunciados gramaticalmente complejos, por lo que inician conversaciones con facilidad. Sin embargo, en el curso de las mismas presentan claras limitaciones en cuanto a la coherencia y pertinencia de su discurso, así como en la comprensión del lenguaje, lo que resta funcionalidad comunicativa a su competencia lingüística y a sus habilidades pragmáticas.

El estudio de los aspectos gramaticales de una lengua supone tener en cuenta procesos de flexión verbal, concordancia nominal, composición y derivación de las palabras, así como el orden de los elementos lingüísticos en las oraciones. El papel que juega la memoria a corto plazo es muy importante para el procesamiento gramatical. La capacidad para almacenar unidades mínimas del habla, como los morfemas gramaticales y las palabras relacionales (preposiciones, conjunciones) está muy ligada a la competencia gramatical. La comprensión y el aprendizaje de construcciones gramaticales complejas requieren el mantenimiento de los elementos lingüísticos relevantes en la memoria a corto plazo; esta memoria es deficitaria en el SW y afecta a la comprensión del lenguaje.

Respecto a la conversación, manifiestan una baja referencialidad comunicativa y una gran dependencia de la conversación del interlocutor; no llevan a cabo un intercambio fluido y efectivo, lo que limita sus buenas habilidades sociales conversacionales. Saltan a menudo de un tema a otro y no hay control temático, porque tampoco se llega a desarrollar; apenas se realizan inferencias y la extracción de la información relevante no se efectúa correctamente. Por tanto, la competencia comunicativa de las personas con síndrome de Williams se sitúa en un nivel más próximo a su capacidad cognitiva de lo que tradicionalmente se había señalado.

 

Para el Colegio Oficial de Logopedas de la Comunitat Valenciana:

Dra. Elena Garayzábal Heinze, logopeda colegiada nº28/0114. Profesora titular en la Universidad Autónoma de Madrid

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Puede encontrar más información técnica sobre esto en los siguientes libros:

Garayzábal, E.; Fernández, M.; Diez-Itza, E. (2010): Guía de intervención logopédica en el Síndrome de Williams. Ed. Síntesis. Madrid

Morris,.C.A.; Lenhoff, H.; Wang, P. (2006): Williams-Beuren Syndrome: Research, Evaluation and Treatment. John Hopkins. Baltimore

 Semel, E.; Rosner, S.R. (2003): Understanding Williams Syndrome. Behavioural patterns and Interventions. Lawrence Erlbaum Associates. Nueva York

 

 

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