Archivos de la categoría Español

MI PADRE NO SE COMUNICA COMO ANTES

Mi padre ya se ha hecho muy mayor. Afortunadamente tiene salud y la cabeza le funciona bastante bien. Sin embargo, hemos notado que no le es fácil comunicarse como antes. El neurólogo nos ha tranquilizado y nos ha dicho que no es Alzheimer ni ninguna otra demencia. Yo sufro porque veo que me le cuesta hablar y hacerse entender. Me da la sensación de que cada vez se aparta más de sus amistades y de sus nietos porque no nos entiende o porque habla muy lento. No lo sé explicar exactamente. Me gustaría saber cómo puedo ayudarle y si un profesional podría aportar algo o al menos tranquilizarnos.

Entendemos perfectamente su preocupación dado que la comunicación y el lenguaje son aspectos muy importantes en el ser humano.

Efectivamente, tal como dice el neurólogo, es muy probable que su padre no esté en un proceso degenerativo como la demencia. Sin embargo, la mayor parte de las personas mayores presentan en el lenguaje características “asociadas a la edad”, que tienen que ver con el proceso de envejecimiento.

Le sugerimos que contacte con un logopeda como profesional especialista en trastornos de la comunicación y el lenguaje dado que, con un tratamiento a medida, podría mejorar las capacidades de comunicación de su padre.

En lo relativo al lenguaje, las personas mayores suelen presentar pérdidas sensoriales como el déficit auditivo (1) lo que puede producir problemas en la comprensión oral, con poca capacidad para discriminar palabras, entender al interlocutor  e identificar características acústicas de los fonemas. Se reduce, por tanto, la capacidad de comunicación en estas condiciones.

Si se confirma la discapacidad auditiva, por medio de una audiometría y se prescribe un audífono, la figura del logopeda será imprescindible para ayudarle en la adaptación a la prótesis.

En el envejecimiento normal, se produce un deterioro del lenguaje propio de la edad (2) y que afecta a la capacidad para encontrar las palabras aun sabiéndolas (fenómeno “punta de la lengua”) Se hace difícil el manejo de frases largas y con estructuras gramaticales complejas tanto para poder expresarlas como para comprenderlas.

En los estudios con adultos mayores se ha comprobado que la incapacidad para encontrar los nombres se debe no a la falta de vocabulario sino por dificultad de acceder a él. Asimismo las dificultades en comprensión y expresión de frases y estructuras lingüísticas complejas se deben a una disminución en la capacidad de la memoria de trabajo (memoria instantánea para manejar información necesaria mientras resolvemos un problema). De hecho todo el lenguaje complejo, ya sean frases, historias o textos, requiere unos procesos cognitivos de atención, control y organización que pueden verse alterados en los mayores.

Hacer un trabajo de estimulación bien diseñado puede mejorar los rendimientos léxicos (3) ayudando a reorganizar los procesos cognitivos que necesitan de base el lenguaje y la comunicación.

 

Para el Colegio Oficial de Logopedas de la Comunitat Valenciana:

Dña. Núria Duaso Caldes, logopeda, Colegiada nº 08-0321

-----------------

Puede encontrar más información técnica sobre esto en los siguientes libros:

Abelló, P., Venegas, M.P., Gou, J. Valero, J, Rubio,I (2010) Presbiacusia. Exploración e intervención. Barcelona: Elsevier.

IMSERSO (2011) Libro blanco del envejecimiento activo. Madrid: Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad.

Juncos O. (1998) Lenguaje y envejecimiento: Bases para la intervención. Barcelona: Mason 

 

Referencias en el texto:

(1) Cervera, T., Soler, M.J, Dasí, C., Ruíz, J.C. & Marco, A. (2007) Dificultades en la comprensión del habla rápida en oyentes mayores con pérdidas auditivas leves o moderadas. Acta Otorrinolaringológica Española, 58(4), 123-128

(2) Pereiro Rozas, A., Juncos, O. (2003) Relación entre cambios cognitivos y lenguaje narrativo en la vejez. En Psicotema, vol. 15, Oviedo, España

(3) Juncos O. (1994) Lenguaje y envejecimiento. Una aproximación cognitiva. Cognitiva 6, 198-211

MI HIJO TIENE NÓDULOS EN LAS CUERDAS VOCALES

Mi hijo tiene siete años y tiene nódulos en las cuerdas vocales. Va a logopedia para rehabilitación. La logopeda me dice que tiene que hacer ejercicios en casa pero al niño no le gusta y yo no estoy segura de cómo debo corregírselos. Mi pregunta es si es necesario hacer estos ejercicios o no.

Si la logopeda prescribe la realización de unos ejercicios, estos deben hacerse. La modificación de unos hábitos motores no puede basarse tan solo en las acciones realizadas en la sesión de logopedia, que habitualmente duran entre 30 y 45 minutos una vez por semana. El cuerpo necesita realizar muchas veces un nuevo gesto para incorporarlo en su repertorio y que sea más eficaz que el antiguo y lo sustituya. En los tratamientos de  voz es necesario ejercitar los nuevos gestos y nuevas voces.

Pero hay que asegurar que el niño y sus padres tienen toda la información necesaria para realizarlos de la manera más correcta posible y que se entiendan como una actividad beneficiosa y  agradable. Hay que pedir a la logopeda que explique los motivos y procedimientos para hacer bien los ejercicios. 

En mi opinión, lo ideal es que un niño de siete años tome la responsabilidad de los ejercicios en casa y que los padres lo observen como un juego y no como unos deberes o, menos aún, como un castigo. 

 

Para el Colegio Oficial de Logopedas de la Comunitat Valenciana:

 Dr. Josep M. Vila-Rovira, logopeda colegiado nº08004. Universitat Ramon Llull

-----------------

Pueden encontrar más información sobre este tema en los siguientes libros:

Bustos, I. (2000): Trastornos de la voz en edad escolar. Málaga: Aljibe.

Vila, J. M. (2009) Guía de intervención logopédica en la disfonía infantil. Madrid: Síntesis.

TIENE 10 MESES Y LLEVA UN IMPLANTE COCLEAR

A mi hijo de 10 meses le han puesto un implante coclear. Estoy un poco sorprendida porque en algunos sitios me dicen que no tiene que hacer logopedia, que el implante le hará oír y que eso bastará. Sin embargo, otras personas me dicen que tengo que llevarlo a un centro de estimulación y que luego tendrá que ir a un colegio con apoyos en lengua de signos y en logopedia. Por favor, ¿podrían ayudarme? Vivimos en un pueblo muy pequeño y no nos es fácil encontrar respuestas. La situación es muy angustiosa y pensamos que tenemos que tener toda la información para poder anticiparnos a los acontecimientos.

El implante coclear le ayudará a oír porque es una ayuda auditiva muy eficaz pero no devuelve la audición normal (la que se tiene cuando no se es sordo) que permite identificar todos los sonidos y todas las palabras incluso sin ver al hablante y sin haberlas oído nunca antes (1). Por lo tanto, los niños con implante coclear necesitan una estimulación auditiva específica lo más temprana posible y un seguimiento para informar sobre los avances auditivos, la calidad de su audición y si se observa algún problema (2).

Toda esta información que proporciona el logopeda al equipo de implantación sirve para que ellos realicen  las diferentes programaciones en el implante a lo largo de la evolución de su hijo. Las sesiones de estimulación auditiva suele llevarse a cabo en los centros de atención temprana, donde los logopedas trabajan con el niño y asesoran a la familia para optimizar la audición y favorecer la comunicación y el desarrollo natural del lenguaje.

En cuanto a la forma de comunicarse, al poner un implante quiere decir que en un principio se ha optado por la estimulación oral y que si todo funciona normalmente es muy probable que el niño aprenda a hablar con mayor facilidad. Es muy frecuente que en los centros de estimulación y en centros educativos donde se atiende a estos niños desde edades muy tempranas se usen los signos manuales con carácter de comunicación aumentativa, es decir, de apoyo para que entienda mejor o pueda hacerse entender hasta que lo diga bien. El uso de esta forma de comunicación que combina la audición, el lenguaje oral y signos manuales, se denomina Comunicación Bimodal (significa “a través de dos modalidades”) y se recomienda para las familias en esta primera fase inicial hasta que el niño entiende y se hace entender de forma bastante fluida (3).

También se recomienda  la Palabra Complementada, que ayuda para una buena adquisición a través de la lectura labial de los fonemas (sonidos) del habla. Es un sistema que complementa la información que el niño recibe con la audición con información que recibe por la vista, ya que los mayores refuerzan su pronunciación con posiciones de la mano que sirven para hacer más clara y menos ambigua la percepción a nivel de la lectura labial que los niños tienen de los sonidos que forman las palabras. La filosofía en estas fases iniciales es proporcionar el máximo de ayudas (estimulación auditiva, comunicación eficaz, sistemas aumentativos como signos o palabra complementada) y ver como evoluciona el niño (4).

La mayoría de los casos suelen alcanzar una comunicación muy eficaz a través de la lengua oral que hace que las ayudas a la comunicación por parte del interlocutor vayan disminuyendo  a partir de los primeros cursos de la Educación Primaria y en mucho casos solo se usen en momentos puntuales, por ejemplo para los dictados o en los actos multitudinarios. El trabajo realizado en las primeras fases sirve para optimizar el desarrollo aprovechando unos momentos cruciales en los que su cerebro muestra máxima receptividad.

En cuanto a la escuela, es aún muy pequeño y hay que vivir el día a día. Plantearse pequeños objetivos, que hay que ir cumpliendo poco a poco. Estos objetivos se van programando conjuntamente con los logopedas. Su evolución marcará el tipo de apoyos que necesita. Muchos niños con implante, al igual que otros que han tenido un desarrollo del lenguaje lento, de mayores necesitan reforzar los usos más exigentes y sofisticados del lenguaje como comprensión de textos expositivos, la narración y la composición escrita (5).

  

Para el Colegio Oficial de Logopedas de la Comunitat Valenciana:

Dra. Adoración Juárez, logopeda y psicopedagoga, directora del Colegio Tres Olivos (Madrid)

-----------------

Puede encontrar más información técnica en los siguientes libros:

Juárez, A. Y Monfort, M. (2001). Algo que decir. Madrid: Entha Ediciones.

Referencias en el texto:

(1) Giezen, M. R., Escudero, P., & Baker, A. (2010). Use acoustic cues by children with cochlear implants. Journal Of Speech, Language, And Hearing Research, 53(6), 1440-1457. doi:10.1044/1092-4388(2010/09-0252)

(2) Sánchez, A. J., & Monfort, M. (2010). Niños con implantación coclear bilateral: variación en los resultados. Revista de Logopedia, Foniatría y Audiología, 30 (3), 130-135.

(3)Giezen, M. R., Baker, A. E., & Escudero, P. (2014). Relationships between spoken word and sign processing in children with cochlear implants. Journal Of Deaf Studies And Deaf Education, 19(1), 107-125. doi:10.1093/deafed/ent040

(3) Higuero, H. y Juárez, A. (2004). Abordaje global y temprano en las sorderas infantiles. En Manual Básico de Formación Especializada sobre Discapacidad Auditiva, Fiapas, Madrid 2004.

(5)Marschark, M., Rhoten, C., & Fabich, M. (2007). Effects of cochlear implants on children's reading and academic achievement. Journal Of Deaf Studies And Deaf Education, 12(3), 269-282. doi:10.1093/deafed/enm013

MIEDO A TRAGAR CIERTOS ALIMENTOS

Hace unas semanas que observo que mi padre de 82 años y que vive conmigo está tosiendo mucho durante las comidas, como si se atragantara. Especialmente le pasa cuando se toma una sopa o se come una naranja. También le pasa con el agua, hasta el punto que como le da miedo (porque se lo pasa muy mal) ya casi no bebe.  Me ha comentado una amiga que a su madre le pasaba algo parecido después de tener el ictus y que fue a logopedia y le solucionaron el problema. ¿Se trata de lo mismo? ¿Existe algún tipo de solución?

Los problemas para tragar o para alimentarse en general se dan muy frecuentemente en personas de mayor edad, debidos a una pérdida de la fuerza y de la velocidad de la musculatura implicada en la deglución. Esto puede ocurrir sin necesidad de haber sufrido ningún proceso patológico grave como pueda ser un ictus, una enfermedad neurológica degenerativa (p.ej. Parkinson, Alzheimer, etc.) o algún tumor de cabeza o cuello.  Si, además, el anciano presenta alguna de estas enfermedades el riesgo de padecer disfagia, que es como se denomina este síntoma, aumenta considerablemente (1).

Como usted describe en su pregunta, los problemas suelen aparecer con los líquidos y con las consistencias mixtas (aquellas comidas que mezclan líquidos con sólidos) ya que cuestan mucho más de manejar en boca. La consecuencia de esto es el atragantamiento y el riesgo de que parte de ese líquido o alimento atraviese la laringe y penetre en la vía aérea, llegando a los pulmones y provocando lo que conocemos como aspiración (2). Cuando esto ocurre se puede producir deshidratación por la reducción de la ingesta de líquidos, picos febriles habituales sin razón aparente, neumonías por infección del alimento aspirado o incluso, en el supuesto más grave, el ahogo y la consecuente muerte.

Afortunadamente y como ya le indicó su amiga hoy en día disponemos de pruebas y materiales para evaluar este problema y ponerle solución. La recomendación es que solicite la valoración de la deglución de su padre por una unidad de disfagia del sistema de salud que normalmente está integrada por otorrinolaringólogos, logopedas y nutricionistas que valorarán el alcance del problema y diseñarán un plan de rehabilitación donde se suele incluir el uso de espesantes para los líquidos, la adaptación de la tipo de dieta más adecuado, cambios posturales, maniobras deglutorias y ejercicios para mejorar el tono de la musculatura implicada. Todo ello enfocado a conseguir una deglución segura (sin riesgo para el paciente) y eficaz (que asegure la correcta nutrición e hidratación)(3).

 

Para el Colegio Oficial de Logopedas de la Comunitat Valenciana:

Carlos Vidal Úbeda, logopeda, Colegiado nº 46042

 

Puede encontrar más información técnica sobre esto en los siguientes libros:

  • Garmendia Merino, G., Gómez Candela, C., & Ferrero López, M. I. (2007) Diagnóstico e intervención nutricional en la disfagia orofaríngea: aspectos prácticos. Barcelona: Ed. Glosa.
  • Bleeckx, D. (2004). Disfagia. Evaluación y reeducación de los trastornos de la deglución. Aravaca (Madrid): McGraw-Hill/Interamericana de España, S. A.U.
  • Jaume, G. & Tomás, M. (2007). Manejo de la disfagia y aspiración. Barcelona: Salvat.
  • Clavé, P. & García, P. (2011). Guía de disgnóstico y de tratamiento nutricional y rehabilitador de la disfagia orofaríngea. Barcelona: Ed. Glosa.

 

Referencias en el texto:

(1) Clavé, P., Verdaguer, A. & Arreola, V. (2005). Disfagia orofaríngea en el anciano. Med Clin. 124 (19), 742-748.

(2) Almirall, J., Cabré, M. & Clavé, P. (2007). Neumonía aspirativa. Med Clin.129 (11), 424-432.

(3) Velasco. M., Arreola, V., Clavé, P., Puiggrós, C. (2007). Abordaje clínico de la disfagia orofaríngea: diagnóstico y tratamiento. Nutrición Clínica en Medicina. 3, 174-202.